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martes, 7 de febrero de 2012

El enigma... ¡de otro mundo!




Me encanta el cine fantástico de los años 50; sea de terror, de ciencia ficción o, simplemente, de aventuras en mundos de fantasía. En esa década, el género del terror estuvo intrínsecamente relacionado con el de la ciencia ficción, creando lo que luego se denominaría sci-fi horror. Tras la II Guerra Mundial surgieron los miedos relativos a la energía nuclear y a la bomba atómica, la cual había demostrado, con creces, su poder de devastación y los efectos de la radiación al final del conflicto, en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Así mismo, el hecho de que tanto EEUU como la Unión Soviética se erigieran como las dos grandes superpotencias hizo temer a los ciudadanos estadounidenses por una posible invasión comunista. Esa posibilidad de ser invadidos por el enemigo desembocó en una paranoia similar al miedo a ser invadidos por seres alienígenas. Sin duda, en los años 50 comenzó, llamémoslo así, la moda hacia el espacio exterior, hacia los mundos inexplorados que, quién sabe, podrían existir perfectamente. Además, fue en esos años de Guerra Fría cuando se inició lo que con el tiempo se conocería como la carrera espacial entre ambas superpotencias.

Todas las paranoias del colectivo estadounidense se materializaron en el cine fantástico, el cual, sin salirse de los presupuestos propios de las películas de serie B ni de la temática relacionada con la radiación atómica o los extraterrestres (marcianos en la mayoría de los casos) procedentes del espacio exterior, nos ofrecía unas historias que, en muchos casos, como en el presente, gozaban de un guión más que notable.

"El enigma... ¡de otro mundo!", película a la que me referiré como "The Thing", para abreviar, estaba basada en un relato titulado "Who Goes There?", escrito por el padre de la ciencia ficción moderna, John Wood Campbell Jr. Producida por la RKO, que tan buenos aportes proporcionó al género durante los años 40, a la dirección de la cinta estuvo Christian Nyby, quien, aparte de ser responsable del montaje de varias películas del director Howard Hawks, realizó la mayor parte de su aportación al formato audiovisual en el mundo de la TV, ocupándose de algunos capítulos de series tan famosas com "Lassie", "Bonanza", "The Twilight Zone" o "El fugitivo". Se dice que el verdadero director de "The Thing" no fue Nyby, sino el productor del film, Howard Hawks, quien, aparte de dirigirla, también escribió el guión. Hawks fue un gran director, que en su filmografía contó con títulos pertenecientes a distintos géneros, a destacar clásicos como "Scarface" o "Río Bravo". "The Thing" cuenta con muchos elementos propios de sus películas (los cuales detallaré más adelante) y, a día de hoy, aún no se sabe si fue Nyby o Hawks quien dirigió esta película. El caso es que todo apunta a que la dirección recayó en el segundo, a pesar de no figurar, por decisión propia (se supone), en los créditos como tal.


Ficha técnica:

Título: El enigma... ¡de otro mundo!

Título original: The Thing from Another World

Año: 1951

Duración: 87 min.

País: Estados Unidos

Director: Cristian Nyby

Guión: Charles Lederer (Historia: John W. Campbell)

Música: Dimitri Tiomkin

Fotografía: Russell Harlan (B&W)

Reparto: Kenneth Tobey, Margaret Sheridan, Robert Cornthwaite, Douglas Spencer, Dewey Martin, James Arness

Productora: RKO Pictures. Productor: Howard Hawks

Género: Ciencia ficción. Fantástico. Intriga. Terror. / Extraterrestres. Película de culto.


En el Círculo Polar Ártico se estrella una nave espacial que acaba sepultada y encerrada bajo el hielo, al igual que su misterioso ocupante. Después de que el OVNI sea detectado por el radar de una estación cercana, la criatura es rescatada del hielo por un grupo de científicos y militares estadounidenses que se hallaban cerca del lugar. Tras esto, se la llevan, prisionera en el hielo, a su campamento base para estudiarla. El problema surge cuando el misterioso ser se libera de su helada prisión y comienza a atacar violentamente a todos aquellos que se cruzan en su camino. Es ahí cuando se produce un claro enfrentamiento entre el capitán Patrick Hendry (Kenneth Tobey), con sus hombres de su lado, todos militares, dispuestos a eliminar a la criatura para sobrevivir, y el doctor Arthur Carrington (Robert Cornthwaite), quien ve al ser venido del espacio como una posibilidad única e irrepetible de avanzar en pos de la ciencia y del progreso de la humanidad.


Para empezar, tenemos una historia de un ser extraterrestre venido del espacio exterior. Normalmente, en estas películas, en las que vendrían después del éxito inicial de "The Thing" y "Ultimátum a la Tierra", ambas del mismo año, el ser alienígena se mostraba hostil con el único objetivo en mente de someter a la humanidad, de conquistarla, todo en pos de la supremacía de su raza, capaz de surcar las estrellas con facilidad. Pero aquí el extraterrestre se nos presenta como un ser en territorio desconocido, al igual que los humanos, quienes se hallan en el Ártico, un desierto helado en el que el paisaje, por la intensidad de las nieves y los fuertes vientos, cambia a cada día que pasa. Por ende, ambas partes, ambas razas están, en parte, en igualdad de condiciones. Durante gran parte del film se hace una reflexión entre qué es más importante, si sobrevivir y continuar viviendo como siempre, o realizar un sacrificio que aporte grandes beneficios tanto a la ciencia como a la humanidad. Ambas formas de pensamiento estan perfectamente representadas en los personajes antagónicos de Hendry (al mando de los militares) y Carrington (al mando de los científicos).


La ambientación es magnífica, y gracias a ella olvidamos que estamos ante una película hecha con un bajo presupuesto o, dicho de otro modo, ante una película de serie B. Los escenarios en los que vemos los yermos parajes del Ártico parecen reales, así como el del asentamiento militar, que parece estar situado en esa lejana tierra y no en los estudios de la extinta RKO. Uno de los mayores aciertos del film es situar la acción en el Círculo Polar Ártico, un lugar que dudo que muchos espectadores, y más de aquella, hayan visitado. Un lugar lejano, inexplorado y desconocido, en el que, a pesar de lo distinto que es al resto de zonas de la Tierra, lo último que uno espera encontrarse allí es un extraterrestre venido del espacio exterior.

Pero es en los escenarios interiores en donde, a pesar de tener la sensación de que estamos ante un lugar más familiar y, en teoría, seguro, se crea cierta tensión. Esta tensión surge del acierto por parte de Nyby (o de Hawks pues, repito, no se sabe bien quién aportó más al film) de no mostrar a la criatura, la cual puede aparecer de un momento a otro, envuelta en la penumbra cual sombra que avanza por los oscuros pasillos de la base militar... Algunas escenas sirvieron de inspiración para posteriores películas de terror y de suspense, como por ejemplo "Alien". Tan sólo hay que ver el aparato que pita, advirtiendo a los militares de la posición de la criatura.


En cuanto a los personajes, como en toda película de serie B tenemos a caras que, al menos por entonces, eran bastante desconocidas. Tenemos al capitán Patrick Hendry, interpretado por Kenneth Tobey, actor que aparecería en otros films de ciencia ficción, como "Surgió del fondo del mar" o "El monstruo de los tiempos remotos". Me gusta mucho el personaje al que interpreta en "The Thing". El capitán Hendry es un tipo que, a pesar de estar en una situación de lo más peligrosa, transmite un aire de camaradería a su grupo en el que lo más importante es trabajar todos juntos en contra de la amenaza, y no tirar cada uno por su lado. Este detalle hace que muchos piensen que el productor Howard Hawks estuvo implicado de primera mano en la dirección, ya que este toque de amistad era propio de sus films, así como la relación entre el protagonista y el único miembro femenino de la historia.

Para mi sorpresa, y a pesar de que el cartel de la película transmita lo contrario, la chica, de nombre Nikki Nicholson (Margaret Sheridan), resulta no ser la típica mujer que sólo está ahí por estar, sin hacer nada en especial más allá de gritar o desmayarse a la mínima. Nikki se nos presenta como una mujer de personalidad fuerte, sin miedo ante el peligro, que no se deja avasallar por los hombres del lugar (es más, estos la tratan como uno más). De hecho, hasta se permite tomarle el pelo al capitán, con quien tiene una curiosa relación. Este comportamiento en un personaje femenino, teniendo en cuenta que estamos ante una producción de principios de los 50, es algo de lo más curioso e inaudito, prueba irrefutable de que algo estaba cambiando.

Por otra parte, está el personaje que está al cargo de los científicos, el doctor Carrington. Un personaje que, a pesar de ser, en teoría, el más listo de todos, resulta no demostrarlo, puesto que su fe en la ciencia le ciega, convirtiéndose en una amenaza más para sus compañeros, como si no tuvieran suficiente con la criatura...

En cuanto al resto del reparto, me encanta como actúan todos. Ningún actor pretende destacar por encima del resto, todos se limitan a actuar de acuerdo a su papel, a su rango, y juntos constituyen un todo ejemplar. Hasta el grupo cuenta con el elemento cómico, un periodista que está realmente obsesionado con conseguir su exclusiva fotografiando a la criatura, y que demuestra ser el más cobarde de todos los allí presentes.


Y si hablo de personajes, por supuesto que no me puedo olvidar de la Cosa, personaje sin nombre al que, por ende, se le puede llamar de cualquier otra forma que venga a evocar el hecho de que estamos ante un ser desconocido, monstruoso. Este ser estuvo interpretado por James Arness, actor que quizás a muchos no les diga nada, pero fue uno de los protagonistas de la genial "Them! La humanidad en peligro" (de la que también hablaré por aquí, todo sea dicho). Durante el largometraje apenas le vemos claramente. De hecho, cuando aparece, o bien está envuelto en la sombra, o se le ve tan rápido que lo único que vemos es una imagen borrosa de un ser humanoide muy, muy alto (Arness medía más de 2 metros, casi nada). Aquí se usó una fórmula perfecta para crear suspense: mostrar mínimamente a la criatura, y si se mostraba, que ésta apareciese de tal forma que no la viéramos con claridad, generando así, en el espectador, cierto temor ante lo desconocido, ante lo que no se puede ver. De esta forma, a pesar de su aspecto, no tan distinto al de un humano, este ser mitad hombre mitad planta se nos presenta como un monstruo tan monstruoso como su grito. Curiosamente, Arness sentía vergüenza ajena ante el papel, y se dice que el día del estreno ni se presentó.


Una cosa de la que muchos no hablan cuando comentan este film es sobre el papel del monstruo. ¿Es bueno, es malo, o, simplemente, lucha por su supervivencia y se siente amenazado ante los humanos? A fin de cuentas, este alienígena permanece durante un tiempo prisionero en un planeta que no es el suyo, y es secuestrado por unos seres que, para él, son totalmente desconocidos. Además, es atacado brutalmente por unos perros y disparado por los militares antes de que éste pueda hacer nada. Es ahí cuando quizás muchos espectadores se pongan de parte del doctor Carrington puesto que, en ningún momento, estos se plantean el hablar con él. Desde que la Cosa ataca a los animales y se muestra violento ante la presencia de los humanos, los militares deciden plantarle cara con todo lo que tienen. De todas formas, esta reflexión es puramente personal. El film no es "E.T.", no se nos presenta como una clara reflexión sobre quiénes son en realidad los malos, si los extraterrestres o los humanos; pero, de todas formas, bien podríamos reflexionar sobre ello. Y si no, ahí tenéis el párrafo que acabáis de leer.


En conclusión, estamos, pues, ante uno de los primeros ejemplos cinematográficos que mezclan, con gran maestría, ciencia ficción con terror. Veinte años después, a principios de los años 80, el director John Carpenter, un fan de este tipo de cine, realizó el remake. Un remake que no sé si decir si es mejor o peor (personalmente, a mí me gusta más), pero lo que es indudable es que como adaptación resultó ser más fiel a la novela, además de aportar un mayor grado de terror, intriga y suspense. Que sea mejor o peor, eso a cada cual su opinión, pero de lo que no hay duda es que ambos, y sobre todo éste, son unos clásicos indiscutibles de la ciencia ficción.

Valoración personal: 8/10.

9 comentarios:

Raül Calvo dijo...

La verdad es que la novela corta (o cuento largo) de Campbell como la película de Hawks/Niby no dejan lugar a la ambigüedad: lo que viene de fuera es malo (sólo hay que pensar en el clásico monólogo final del reportero).

Esta es una película que me gusta mucho, le he dedicado varios posts al film, al clásico de Carpenter -una de mis pelis favoritas-, y también a las traslaciones de la paranoia americana al cine en varios artículos dedicados a la ciencia-ficción terror de los 50.

Destaco de lo que comentas en el artículo un detalle interesante: tanto Ultimátum a la Tierra como Llegó del más allá y El ser del planeta X son casos únicos de extraterrestres benévolos. Creo que es algo que no se volvería a hacer hasta ET y Starman. Socialmente, podrías pensar sobre el cambio que ha habido entre ET y La guerra de los mundos (pésimo remake) y otras películas actuales de invasión alienígena que recuerdan bastante a la mentalidad de los 50. Una interesante involución/evolución teniendo en cuenta el clima político y social actual.

Raül Calvo dijo...

Por cierto, me olvidaba, siguiendo con los temas de este post y estar metido en la década de los 50, tal vez te interesen dos posts que hice hace algún tiempo: uno dedicado a la invasión de los ladrones de cuerpos y otro llamado ¡Muerte a los humanos!

Dr. Gonzo dijo...

recuerdo que vi esta película con bastante recelo, ya que había visto la de Carpenter y sus maravillosos efectos especiales y esperaba que esta versión fuese inferior en todos los sentidos.
Al final me equivoqué y terminó gustándome mucho, aunque me sigo quedando con la de Carpenter.

Roy D. Mustang dijo...

La verdad es que, a pesar del mensaje final ("vigilad los cielos..."), sigo pensando que igual Hawks/Nyby no pretendían hacer de la Cosa un alienígena tan malvado como el que salía en el film de Carpenter, ya que esa cosa (nunca mejor dicho) mataba desde el principio sin provocación alguna.

Sí, cierto, estuve dándole vueltas al tema de cómo se nos presentaban los extraterrestres en distintos films y hemos tenido una "involución", por así decirlo, de lo más curiosa.

Pues ahora mismo entro en tu blog y me leo esos artículos; la verdad es que me interesan bastante. Me agrada ver que no soy el único al que le gusta la sci-fi de los años 50 jeje.

Roy D. Mustang dijo...

@Dr. Gonzo: ya somos dos jeje. A mí me pasó exactamente lo mismo.

El Tipo de la Brocha dijo...

No hay mejor ni peor, pero La cosa de Carpenter me gusta más porque la tensión está muy lograda y los efectos especiales son espectaculares. No obstante, esta primera versión también tiene su gracia (la actitud positiva del equipo es contagiosa) y, al menos, hay una mujer. Puntos por tetas.

Raül Calvo dijo...

Hombre, Roy, me parece a mí que el objetivo de la cosa sea absorber otras formas de vida para dominar el planeta es bastante provocación, eso sin mencionar a los pobres perros, ¿no? :D

Einer dijo...

La ciencia ficción de los 50 me encanta y The thing... es una de mis favoritas.

A raiz de la nueva versión que se hizo el año pasado mucha gente comentó esta peli y me sorprendió encontrar mucha gente que consideraba que la película había envejecido mal, cosa con la que no estoy nada de acuerdo. Yo también prefiero la versión de Carpenter pero eso no quita para que esta me parezca una maravilla. Y siempre lo comento: el plano en el que todos se colocan sobre el hielo formando el círculo alrededor de la nave me parece genial.

Respecto a la cosa en sí, a mí me parece bastante hostil. No creo que hubiera venido sólo de vacaciones.

Y en cuanto a la polémica Nyby/Hawks, pues no sé, el film tiene muchos detalles que recuerdan a Hawks, pero como tú mismo dices, Nyby montó algunas de sus pelis y algo queda. Supongo que nunca lo sabremos con seguridad. En cualquier caso: peliculón.

Mario Domínguez Soler dijo...

He de reconocer que cuando ví esta peli me dejó un pelín confuso. Porque claro, una vez conoces la versión Carpentiana hay ciertos cambios que te dejan flipadete (lo de las plantas que se autogeneran, perder el aspecto importante y absolutamente macabro del enemigo oculto entre los científicos)... y claro, a eso le sumas que es, como comentas, una peli muy anclada en su época, en ese conflicto entre EEUU y Rusia, con la amenaza de la guerra biológica... pero ciertamente, lo que me encontré en la peli no me lo esperaba.

He de decir que aún así das unas buenas razones para defenderla, sin duda hay que admitir que la idea del científico que se vuelve loco es cojonuda, y como base filosófica queda a las mil maravillas. En cuanto al resto de personajes, no recordaba a la tipa tan decidida, debería volver a verla para analizar mejor ese detalle.

Duele el hecho que señalas de que llegas a empatizar con el pobre monstruo, porque visto a día de hoy es como un bicho desorientado que no hace daño a nadie (de hecho en la escena en que avanza hacia ellos lentamente sin percatarse de que se dirige a una trampa practicamente te da penica, no te llega a aterrorizar de verdad. Ciertamente, no me extraña lo que comentas del actor, total, para los pocos momentos en que aparece y los tipos, más que preocuparse por su propia vida se preocupan más por la forma en que van a matarlo, solo les faltaba jugar a piedra-papel-tijera quien se quedaría la oreja de recuerdo. XD

Felicidades por la completa review, ha hecho que tenga ganas de darle otra oportunidad a la peli, oye. XD