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domingo, 15 de abril de 2012

Un cubo de sangre




Valoración personal: 8/10.

Ficha técnica:

Título: Un cubo de sangre

Título original: A Bucket of Blood

Año: 1959

Duración: 66 min.

País: Estados Unidos

Director: Roger Corman

Guión: Charles B. Griffith

Música: Fred Katz

Fotografía: Jacques R. Marquette (B&W)

Reparto: Dick Miller, Barboura Morris, Antony Carbone, John Brinkley, Julian Burton, Ed Nelson

Productora: American International Pictures (AIP) / Alta Vista Productions

Género: Terror. Comedia. / Serie B. Comedia negra. Comedia de terror.

¿De qué va?:

Walter Paisley (Dick Miller) es un perdedor que trabaja de camarero en un bar llamado "The Yellow Door", en donde se reúnen artistas bohemios y jóvenes rebeldes que forman parte del movimiento beatnik. Walter quiere entrar a formar parte de un grupo de beatniks que frecuentan el local, pero sus conocimientos de arte y sus dotes artísticas realizando figuras de cera son nulas. Un día, sucede lo inesperado. Mata sin querer al gato de la dueña de su apartamento, y se le ocurre la idea de cubrirlo de cera. Una vez cubierto, presenta su peculiar obra de arte ante los beatniks del "The Yellow Door", quienes le alaban por su trabajo sin saber que tras la cera sólida hay un gato muerto. Esa misma noche esculpirá una nueva figura de cera; pero en vez de usar a un gato de molde, se servirá de un policía al que matará sin querer...



Comentario:

Roger Corman es un genio. Así de claro. Este director es uno de los más peculiares de la historia del cine. Sus producciones, sin salirse de los estándares y de los presupuestos de la serie B, eran rodadas en muy poco tiempo, y, normalmente, obtenía unos beneficios superiores al presupuesto con el que contó para hacer el film. Quizás el éxito de sus películas se debiera a los títulos que les ponía, totalmente llamativos. Un buen ejemplo de lo que acabo de decir es "Un cubo de sangre". Fue rodada en cinco días con un presupuesto de 50.000 $, y cuenta con un título de lo más llamativo. Tan llamativo, que por eso la adquirí en DVD una tarde que pasaba por la sección de cine de la Fnac. Y, desde luego, fue una de esas compras que no me decepcionó en absoluto.

"Un cubo de sangre" forma parte de una trilogía de comedias negras o, mejor dicho, comedias de terror que fueron escritas por el guionista Charles B. Griffith y dirigidas por el propio Corman a finales de los 50 y principios de los 60. Las otras dos son "La tienda de los horrores" (de la que hablaré en mi próxima entrada) y la maravillosamente cutre "El monstruo del mar encantado".

A finales de los 50 Roger Corman ya era un director bastante conocido, sobre todo entre los jóvenes, su público potencial. Hasta entonces había dirigido películas de bajo presupuesto de ciencia ficción y de terror. Películas con las que, dicho sea de paso, se sacaba una fortuna, teniendo en cuenta los pocos medios con los que contaba y lo mucho que recaudaba con ellas. La crítica "especializada", inmisericorde, se ensañó con el pobre Corman, tachando sus películas como si fueran poco más que basura barata. "Un cubo de sangre" podría considerarse la respuesta por parte de Corman a esas voces críticas.

Críticos de arte elitistas, artistas bohemios que sólo se comprenden entre ellos, coleccionistas forrados de pasta... Todos se dan cita en en el "The Yellow Door". Todos, con su exasperante pedantería y sus poemas improvisados con poco o nada de sentido, son ridiculizados por el guión de B. Griffith. En especial los beatnik (movimiento contracultural que acabó diluyéndose en el movimiento hippie, mucho más famoso). Corman parte del estereotipo de beatnik, que no es muy distinto del estereotipo del típico moderno/hipster/gafapasta actual, y lo exagera de tal forma que no se note mucho esa exageración.

Walter es un pringado. Se piensa que si se hace beatnik y se junta con beatniks, será más guay, y tal. Pero los beatniks se ríen de él. Hasta que exhibe sus peculiares obras (obras que, por el modo en que las hace, recuerdan a lo que ya se vio en "Los crímenes del museo de cera"). Entonces la cosa cambia. Es en ese momento cuando gracias a sus obras de arte, las cuales tienen nombres tan ridiculos y simples como "gato muerto", "hombre asesinado", etc., se gana el beneplácito de los beatniks y comienzan a tratarle como si fuera un genio de gran talento. En cierta forma, este film me recordó a aquel capítulo de los Simpson en el que Homer exhibía un buen montón de basura y los críticos de arte, aparte de alabar a Homer como si fuera un gran artista, decían que eso que nosotros veíamos como un montón de desperdicios simbolizaba tales sentimientos profundos relativos a quién sabe qué.

De todas formas, Corman dijo que con esta película no pretendía sentar cátedra en crítica inteligente en clave de humor, ni nada por el estilo. Roger Corman no es Woody Allen. Él dijo que tan sólo hizo la película para entretener. Y punto. Otros directores se aprovecharían de esas interpretaciones en sus producciones; pero Corman, sincero como pocos, no lo hacía. Lo dicho, un genio.

En fin, una comedia de terror hecha sin complicaciones, con un buen ritmo, muy entretenida, de corta duración (sólo dura una hora y pocos minutos más), y que cuenta con un carismático protagonista enfrascado en situaciones como poco surrealistas. Un protagonista un tanto patético que pasa de ser un simple pringado a ser un pringado con aires de psicokiller. Y, encima, a pesar de ser un tío inseguro, con poca personalidad, cierto desequilibrio mental y, en definitiva, un perdedor, cae bien (más que caer bien, hace gracia. Al menos, a mí me hizo gracia. Y no, no soy un tipo cruel). Recomendada para pasar un rato divertido.

Imágenes:















3 comentarios:

El Tipo de la Brocha dijo...

¡Anda, el tipo de Gremlins!

No había oído nada de esta película, pero habrá que darle una oportunidad. Con lo poco que dura, no hay excusa para no hacerlo.

Raül Calvo dijo...

Esta la comenté hace ya un tiempo, no tenía ni idea de que se había editado en DVD en España.

Corman pude que dijera que no pretendía hacer nada más que entretener... pero también dice que procuraba meter en sus películas algo más que simple entretenimiento (o por lo menos lo dice en los documentales que tengo sobre él), y los elementos biográficos son casi demasiado obvios para obviarlos. Creo yo.

Roy D. Mustang dijo...

@El Tipo de la Brocha: Dick Miller es grande, sobre todo de secundario.

@Raül Calvo: pues sí, la editaron, la editaron... Ahora mismo leo tu reseña. En cuanto a los documentales de Corman, aún he de verme, entre otros, el de "Corman's World: Exploits of a Hollywood Rebel". He visto el trailer, he leído alguna que otra crítica y pinta realmente bien...