ATENCIÓN, AVISO PARA HISPANOHABLANTES: RECOMIENDO ENCARECIDAMENTE VER LAS PELÍCULAS Y SERIES ANTERIORES A LOS AÑOS 70, AQUÍ RESEÑADAS, EN VERSIÓN ORIGINAL SUBTITULADA EN ESPAÑOL (V.O.S.E.)

lunes, 21 de mayo de 2012

La maldición del Hombre Lobo




Valoración personal: 9/10.

Ficha técnica:

Título: La maldición del Hombre Lobo

Título original: The Curse of the Werewolf

Año: 1961

Duración: 91 min.

País: Reino Unido

Director: Terence Fisher

Guión: Anthony Hinds

Música: Benjamin Frankel

Fotografía: Arthur Grant

Reparto: Oliver Reed, Yvonne Romain, Catherine Feller, Clifford Evans, Anthony Dawson, Richard Wordsworth, Warren Mitchell

Productora: Hammer Films

Género: Terror. / Hombres lobo.

¿De qué va?:

La historia se desarrolla en la España del siglo XVIII. Leon Corledo (Oliver Reed) es un niño que nació maldito. Dicha maldición hace que se transforme en lobo durante las noches de luna llena. Su padre adoptivo, llamado Don Alfredo Corledo (Clifford Evans), y la sirvienta de éste, Teresa (Hira Talfrey), aun sabiendo de la maldición, continúan criándole como si fuera su propio hijo. Al recibir amor y cariño por parte de sus pradres adoptivos, la maldición se contrarresta y, con el paso del tiempo, el niño deja de transformarse en hombre lobo. Pasan los años, y Leon, ya adulto, abandona la casa de su padre para independizarse, aceptando un trabajo como bodeguero en un pueblo cercano. Sin embargo, una noche cede a la lujuria y a los vicios oscuros que tanto le gustan a su compañero de trabajo, y la maldición con la que nació resurge, para desgracia del propio Leon y de los que le rodean...



Comentario:

Después de "La maldición de Frankenstein", "Drácula" y "La momia", el siguiente mito clásico en ser renovado por la Hammer bajo la dirección de Terence Fisher fue el hombre lobo, siendo ésta, como muchos sabrán, la única incursión sobre la licantropía que hizo la compañía británica. Hasta Mr. Hyde tuvo más películas en la Hammer que el hombre lobo. Algo extraño, ya que el hombre lobo, a pesar de no estar a la altura de Drácula o la criatura de Frankenstein, era el tercer monstruo más importante e icónico de la etapa clásica de la Universal.

Los orígenes de esta película son curiosos. En un principio, la Hammer tenía intención de realizar un film sobre la inquisición española, el cual estaría dirigido por John Gilling. Para ello, se habían construido unos grandes y espléndidos decorados que recreaban un pueblo de la España del siglo XVIII. Sin embargo, el proyecto fue cancelado, ya que representantes de la iglesia católica británica, también conocida como The Catholic Legion of Decency, se oponían a que se realizara un film cuya historia narrara las atrocidades que se cometían en siglos pasados en nombre de la religión. Y, claro, si ellos se oponían y el proyecto seguía adelante, éste podría recibir muy malas críticas en su estreno y, por lo tanto, no salir rentable.

Tras esto, los productores de la Hammer pensaron que se tendrían que reutilizar de alguna manera los escenarios que habían hecho, así que compraron los derechos de la novela de Guy Endore "The Werewolf of Paris", la cual adaptaron libremente utilizando los escenarios del film sobre la inquisición española que había sido cancelado. Finalmente, el director fue Terence Fisher, quien ya tenía experiencia en esto de poner al día monstruos clásicos.

En mi país, España, "La maldición del Hombre Lobo" no se estrenó en su día, a principios de los 60. Y es que los censores del régimen de la época no toleraban que se estrenara en tierras españolas un film sobre un hombre lobo que había nacido y vivía en España, aunque la historia se ambientara en el pasado.

Según comienza la película, escuchamos un aullido y, justo a continuación, vemos tras los créditos iniciales un primer plano de los ojos del hombre lobo protagonista derramando lágrimas. Toda una declaración de intenciones por parte del guionista de esta historia, el productor Anthony Hinds, quien con esta escena nos decía claramente que íbamos a presenciar una historia trágica, la cual comienza narrándose como si fuera un cuento, con una voz en off que hace de narrador.

Lo que más me llamó la atención es que el hombre lobo de esta historia, a diferencia del que interpretó Lon Chaney Jr. en "El hombre lobo" (1941, George Waggner), no es maldecido al ser mordido por otro licántropo, sino que ya nace maldito, con lo que la maldición es más, si cabe, terrible que la que se origina por un mordisco. Y es que, ¿qué culpa tiene Leon de haber nacido maldito? Si alguien tiene la culpa, ese es el Marqués Siniestro (Anthony Dawson), auténtico causante de las penas y sufrimientos de sus verdaderos progenitores.

Así mismo, dicha maldición se mezcla con elementos religiosos y con el pensamiento supersticioso de los lugareños. Tan sólo hay que ver la explicación que le da el cura al padre adoptivo de Leon: un espíritu anida en el interior de la pequeña criatura. Si recibe cariño y el niño crece con buen corazón, no se transformará. Sin embargo, si cede ante pecados como la lujuria, la furia, etc... el espíritu se fortalecerá y se transformará en un salvaje e irracional hombre lobo cuando la luna llena ilumine la noche.

El film nos relata el origen de esta maldición con todo detalle, sirviéndose de los primeros cincuenta minutos de metraje para relatarnos la vida de los padres de Leon y los primeros años de vida de éste, lo cual muchos ven como el principal defecto de la cinta. No es hasta pasada la primera hora de metraje cuando Leon, ya adulto, se transforma en hombre lobo y se cobra a su primera víctima.

Eso sí, al hombre lobo no le vemos ni por asomo hasta los últimos diez o quince minutos de película apróximadamente. Tan sólo vemos el resultado de sus crímenes, lo cual no es malo, al contrario, ya que esto ayuda a engrandecer la figura del licántropo como leyenda local. Así mismo, su primera aparición, aparte de esperarla con ganas, resulta ser más sorprendente que si hubiera aparecido desde el principio. Al igual que los campesinos, nosotros tampoco le vemos, y, como ellos, nos hacemos una idea de cómo puede ser.

A pesar de haber contado con un escueto presupuesto (la mayoría del dinero se fue en la compra de los derechos de la novela de Endore), el maquillaje del hombre lobo está bastante bien. No tenemos a un hombre lobo de apariencia adorable como el de la Universal, ni a uno tan salvaje y animal como los que saldrían en posteriores films de los 80. Aquí tenemos lo que para mí es un auténtico hombre lobo. Ni muy hombre, ni muy lobo. De aspecto feroz y, a la vez, reflejando en su mirada esa mezcla de furia y pena constante que siente al estar maldito.

El único pero que le veo a "La maldición del Hombre Lobo" es que no cuente ni con Peter Cushing ni con Christopher Lee en su reparto. De haber salido este par de actores hammerianos, hubiera sido un film perfecto. Qué digo, perfecto... ¡La mejor película de hombres lobo de la historia! Y es que la actuación de Oliver Reed como Leon, aunque pasable, tampoco es para quitarse el sombrero.

Y qué decir del final... Como muchas otras escenas, es inolvidable. Es uno de los finales más tristes que he visto en mi vida, no exagero.

Sin duda, "La maldición del Hombre Lobo" es una cinta cuyo título hace justicia a su contenido. Pocas veces se ha retratado en pantalla con tal fuerza y efectividad la maldición de ser un hombre lobo. Estamos, pues, ante otro must have de la casa del martillo. Sin duda, una de las mejores películas de licántropos de la historia. Lástima que la productora no hiciese más...

Imágenes:



























3 comentarios:

Raül Calvo dijo...

Yo esta peli la vi no hace mucho en un cine de Barcelona dedicado a recuperar clásicos y rarezas (el Meliés, que cada verano ponía El almuerzo desnudo de Cronenberg hasta que hace un par de años por fin se estrenó de forma oficial en España).

A pesar de verla a lo grande no me acabó de gustar. Demasiado formulaica y desarrollo de serial. Buen maquillaje y diseño del Hombre Lobo, pero el resto no me acabó de convencer.

El Tipo de la Brocha dijo...

A mí me convence la gran personalidad de la morena y de la rubia.

Y sí, con un Lee o Cushing, el producto hubiera mejorado una barbaridad.

Roy D. Mustang dijo...

@Raül: ¿en vose? No sé si te lo dije, pero es que me niego a ver clásicos anteriores a los años 70 doblados o, peor aún, con doblajes modernos que no pegan ni con cola con lo que estoy viendo en pantalla.

@El Tipo de la Brocha: dos grandes razones. ¡Sobre todo la morena! je, je.